¿Qué hacer en Playa Blanca?
Última actualización : 05/05/2026
Si estás preparando tu viaje, seguro que ya has oído hablar de Playa Blanca en Lanzarote. Al contrario de lo que puedas pensar, no es una playa, sino una estación balnearia en el extremo sur de la isla. Evidentemente, está más apartada y aislada, pero aun así hay bastantes cosas que hacer en el pueblo y, sobre todo, en los alrededores. Para mí, forma parte de los imprescindibles de Lanzarote. Aunque es una localidad animada, sigue siendo más tranquila que otras estaciones balnearias de Lanzarote como Puerto del Carmen. Justo eso es lo que me gustó: ese ambiente entre relax y naturaleza, frente a las costas de Fuerteventura, porque sí, tiene que hacer realmente mal tiempo para no alcanzarlas a ver a lo lejos.
Lo que también aprecié son sus playas (Playa Flamingo y Playa Dorada): hay turistas, pero sigue habiendo espacio y tranquilidad. Sin olvidar que Playa Blanca es la localidad más cercana al parque natural de Los Ajaches, donde se encuentra la famosa playa de Papagayo. Para mí, este parque es uno de los rincones más bonitos de la isla: parece que estés en una película.
En resumen, vienes a Playa Blanca para pasear, vivir aventuras o disfrutar de momentos de puro relax. Además, es un muy buen punto de partida para explorar todo el sur de Lanzarote. Así que creo que esta guía con todas las cosas que hacer en Playa Blanca y sus alrededores puede ayudarte un montón. Aquí comparto contigo todos mis buenos planes e ideas de actividades para darle aún más vida a tu visita al pueblo.
Qué hacer en Playa Blanca: ¡nuestro top de imprescindibles!
Todavía no te lo había dicho, pero Playa Blanca es un lugar con un ambiente familiar y elegante. Me parece que aquí una se siente súper a gusto. Es como estar en una burbuja, todavía más aparte que el resto de la isla de Lanzarote.
1. Disfrutar de las playas Flamingo y Dorada
Como te decía más arriba, tienes que ir sí o sí a las playas Flamingo y Dorada. Hay muchas más, pero sinceramente, son mis dos favoritas. Son accesibles: podrás aparcar cerca si lo necesitas. Para que te hagas una idea, Playa Flamingo es una pequeña franja de arena blanca. Me parece íntima, porque está encajada entre dos diques. Se está muy tranquilo para pasar un buen rato en familia. Yo, por mi parte, estuve allí a última hora del día, con la puesta de sol. Era súper bonito, con las costas de Fuerteventura a lo lejos. Si quieres pasar el día allí, solo tienes que andar unos metros para encontrar los mejores bares y restaurantes de la zona.

Playa Dorada es más animada, con una playa más grande y muchas actividades náuticas que hacer: paddle, kayak, hidropedales, donuts remolcados… También puedes alquilar tumbonas y sombrillas para chapotear tranquilamente. Mi pequeño consejo: si quieres un ambiente tranquilo, vete a Flamingo por la mañana y a Playa Dorada por la tarde para hacer actividades náuticas.
Si te interesa, hemos redactado una guía completa sobre las playas más bonitas de Lanzarote.
2. Ir a las playas de Papagayo en el parque natural de Los Ajaches
Llegamos a uno de mis lugares preferidos de la isla: el parque natural de Los Ajaches y sus playas: Playa de Papagayo, Playa Mujeres, Playa de la Cera, Playa del Pozo y Caletón. Para situarte, solo tienes que contar con diez minutos en coche para ir de Playa Blanca a la entrada del parque natural. Una vez que pasas la entrada, ya no circularás por carreteras asfaltadas, sino por un camino pedregoso, porque es una zona protegida. Prefería avisarte, pero si conduces despacio, todo va bien. Y además, añade un pequeño toque de aventura.
Allí llegas directamente a un decorado desértico, en medio de montañas áridas: tiene un aire muy Far West. La verdad, hicieron bien en proteger este entorno natural. A medida que avanzas, llegarás al aparcamiento de Playa de Papagayo. Es la más conocida de todas: tiene forma de medialuna, con un agua turquesa preciosa y rodeada de acantilados dorados. Es verdad que es muy bonita. Pero para pasar un buen rato, te recomiendo más bien ir a las playas vecinas: son más grandes y menos frecuentadas. Yo me sentí muy a gusto allí, sobre todo en Playa Mujeres.


Eso sí, te recomiendo llevar un buen calzado para poder moverte entre las calas y por el agua. No hay sombra y el sitio no está acondicionado, así que hay zonas más abruptas que otras.
En cualquier caso, te aseguro que el parque natural de Los Ajaches merece muchísimo la pena. Para mí, es sencillamente un imprescindible.
3. Pasear y descubrir la ciudad
Más allá de las playas, también está la ciudad de Playa Blanca por descubrir. Es muy agradable pasear por allí: las calles están llenas de flores y, aunque haga calor, siempre tienes el aire marino de fondo. Justamente, me gustó mucho el paseo marítimo que une Playa Dorada con Playa Flamingo. Está muy bien acondicionado, con buenos restaurantes locales (es el momento de probar el pescado fresco), tienditas de artesanía y pequeños bares con vistas al océano.
Además, está el puerto viejo de Playa Blanca, que se ha mantenido auténtico a pesar del desarrollo de la ciudad. Por cierto, de aquí salen los ferris hacia Fuerteventura. Siempre viene bien saberlo si quieres pasar el día en la isla vecina. Sinceramente, para visitar la ciudad de Playa Blanca, lo que más te recomiendo es tomarte tu tiempo, para sentir de verdad el ambiente tan agradable. Nos olvidamos de horarios y programas: eso también son las vacaciones.
4. Hacer snorkel
Si Lanzarote no tiene una gran biodiversidad en la parte terrestre, en sus aguas es todo lo contrario. Son ricas y están llenas de especies marinas como morenas, sargos y otros peces de colores. Las playas de Papagayo y Flamingo son un terreno de juego genial, porque sus aguas son turquesas y ofrecen buena visibilidad. Solo tienes que acordarte de llevar contigo tu máscara y tu tubo. Si prefieres ir acompañado, que sepas que también hay centros que proponen salidas guiadas de snorkel para descubrir los mejores puntos.
En mi caso, hice una excursión de snorkel en Tenerife. Aunque no sean las dos islas más cercanas geográficamente del archipiélago, la fauna marina es súper rica en los alrededores de ambas. Fue un momento muy chulo, y se agradece dejarse guiar, sobre todo porque pude descubrir calas accesibles únicamente en barco. ¡Fue una muy buena oportunidad!

Para ir un poco más a fondo, hice un bautismo de buceo en Lanzarote. Fue simplemente increíble: vi un montón de peces, como trompeta, loros, castañuelas, doncellas, viejas y muchos más. Si ya eres un buceador experimentado, no te pierdas los fondos marinos del Museo Atlántico, un museo subacuático único en Europa, accesible en inmersión desde la marina Rubicón de Playa Blanca. ¡Debe de ser espectacular de ver!
5. Hacer otras actividades náuticas
Además del buceo y del snorkel, también hay un montón de otras actividades náuticas que hacer en Playa Blanca. Como es una zona donde las aguas son más bien calmadas, se pueden practicar durante todo el año. Hay una bonita salida en kayak de mar que se hace desde Playa Blanca, para seguir después la costa hasta llegar a la playa de Papagayo. Además de lo divertida que es la actividad, irás viendo paisajes volcánicos durante todo el recorrido, con acantilados dorados. Diría incluso que es una de las actividades más populares que hacer por la zona.
Si prefieres ganar velocidad y hacer una buena dosis de sensaciones, ¿por qué no lanzarte a una sesión de moto de agua o de parascending? Desde ahí arriba, las costas también son preciosas, siempre con Fuerteventura enfrente. Si prefieres momentos más tranquilos, puedes optar por una salida en barco o en catamarán. Es una manera de alternar baño y navegación, todo en un ambiente muy buen rollo, por supuesto.
Como ves, hay bastantes cosas que hacer en Playa Blanca. Aun así, te recomiendo planear y reservar tus actividades con antelación para no llevarte una decepción. ¡Las plazas vuelan muy rápido! En cualquier caso, no corres ningún riesgo de aburrirte.
6. Ir a la Montaña Roja
Para cambiar un poco y alejarte de la costa, está la famosa Montaña Roja, que se encuentra muy cerca. Sinceramente, no puedes pasar de largo: es el volcán rojizo que domina todo el pueblo. Lo que te recomiendo es subir hasta la cima. El sendero es un poco empinado en algunos tramos, pero la verdad es que sigue siendo fácil y accesible, incluso con peques. Al final del camino, descubrirás una vista sencillamente magnífica de Playa Blanca, las playas de Los Ajaches e incluso Fuerteventura, si hace buen tiempo.

Yo hice una excursión en quad alrededor de la Montaña Roja. Estaba en pleno medio de campos de lava. Botaba bastante, pero el entorno era realmente bonito. Entre el color rojo del volcán, las piedras volcánicas negras y el océano azul, tienes ante ti una paleta de colores preciosa. Aunque en quad hay que concentrarse un poco, no pude evitar mirar a todas partes. No hace falta que te diga que, al atardecer, el escenario debe de ser todavía más bonito, sublimado por la luz dorada.
7. Hacer excursiones desde Playa Blanca
Ya lo hemos comentado un poco, pero Playa Blanca es un punto de partida muy bueno para visitar el sur de Lanzarote. Evidentemente, la más imprescindible es la excursión al Parque Nacional de Timanfaya, que se encuentra a solo unos treinta minutos en coche. Es una visita increíble, que explica y muestra de verdad el impacto de las últimas erupciones en la isla de Lanzarote. Literalmente crearon todos estos paisajes volcánicos y lunares. Puedes ir por tu cuenta si has alquilado coche. Si no, puedes coger una excursión completa desde Playa Blanca, con un guía que te acompaña durante todo el recorrido. Es una muy buena manera de entender la historia de la isla y de sus últimas erupciones.
Desde Playa Blanca también hay excursiones para visitar todo el sur de Lanzarote, con el Charco Verde de El Golfo, las Salinas de Janubio y Los Hervideros. Sin olvidar La Geria, con su valle de viñedos, que ofrece paisajes vitícolas únicos y realmente típicos de Lanzarote.

Sinceramente, creo que si no tienes coche y te apetece ir con guía, hay varias agencias locales que proponen excursiones guiadas desde Playa Blanca, con transporte incluido. En resumen, aunque Playa Blanca parezca aislada en el mapa de la isla, siempre está bien saber que aun así puedes hacer visitas organizadas desde aquí. A grandes rasgos, es un buen punto de partida para descubrir Lanzarote en todas sus facetas.
Y como te decía, el sur de la isla me gustó muchísimo. Me alojé en el pueblo de El Golfo (a 20 minutos de Playa Blanca) y fue a la vez práctico y agradable volver allí cada noche. Incluso se me hizo un pequeño nudo en la garganta cuando tocó marcharme al final del viaje. Para mí, es justamente el tipo de lugar al que una se encariña muy rápido.
8. Ir de compras
Volviendo a la ciudad de Playa Blanca, también es un sitio agradable para pasear entre las tiendas locales. No es como Arrecife (la capital), pero aun así hay pequeñas tiendas independientes, mercadillos de artesanía y centros comerciales más modernos. Es un poco una mezcla de todo. Si te interesa, las compras se hacen sobre todo alrededor de la Marina Rubicón: es la zona del puerto, bastante chic y sobre todo muy agradable.
Hay tanto tiendas de decoración, como de recuerdos y de joyas, principalmente llevadas por gente local. De hecho, es allí donde podrás deambular por el mercado artesanal, que se celebra de miércoles a sábado por la mañana. Eso te deja tiempo para descubrir y/o traerte productos de Lanzarote, como el famoso aloe vera, el queso de cabra y la cerámica fabricada en la isla. Además, después de las compras, hay buenos restaurantes para hacer una pausa y saborear pescado fresco. Si prefieres ir de compras en tiendas más conocidas, tendrás que ir al centro comercial Rubicón Shop & Fun, que está muy cerca.
9. Disfrutar de la Marina Rubicón
Te propongo quedarte en la Marina Rubicón, porque más allá de las compras, enseguida se siente un ambiente súper agradable. Creo que, aunque es un lugar chic, ha sabido conservar su lado auténtico y su vida local: precisamente eso fue lo que más me gustó de este puerto. Aunque no soy una apasionada de los barcos, fue muy agradable pasear a orillas del agua y por sus callecitas.

También es genial parar a tomar algo en una terraza al atardecer y cenar frente al océano. Si has reservado actividades náuticas, la mayoría empiezan en el puerto. De verdad te recomiendo venir a última hora del día. Para mí, es el mejor momento para disfrutar del ambiente animado de la tarde-noche y de la famosa Golden Hour, que resalta las costas de Fuerteventura, los acantilados ocres y el azul cristalino del agua. Creo que ya te haces una idea: guardo un recuerdo buenísimo de este lugar.
10. Ir al parque acuático Aqualava
Si viajas en familia, el parque acuático Aqualava es una actividad súper buena para hacer en Playa Blanca. Además, está muy cerca del centro. Sigue siendo un parque a escala humana: puede ser una buena idea para pasar un día agradable en familia. Por si no lo sabías, funciona únicamente con energía geotérmica, lo que encaja muy bien con el lado volcánico de Lanzarote.
Para que te hagas una mejor idea, hay por supuesto varios toboganes, un río y una piscina de olas, siempre con zonas para los más peques. Lo bueno es que no es un parque acuático en el que tengas que hacer horas de cola para una bajada de menos de un minuto. Aquí podrás circular con más libertad y aprovechar al máximo el día. Te lo reconozco, no es el parque acuático más grande ni el más impresionante, al contrario que el Siam Park de Tenerife. Pero si lo que quieres es estar tranquilo y pasarlo bien, sencillamente te lo vas a pasar en grande.
Qué hacer en Playa Blanca: información práctica
A estas alturas del artículo, ya tienes una buena idea de todas las cosas que hacer en Playa Blanca, en Lanzarote. Como ves, aunque a primera vista parezca pequeña y aislada, al final está muy lejos de ser así. Ahora te propongo descubrir toda la información práctica sobre Playa Blanca.
¿Cuándo ir a Playa Blanca?
Bueno, Playa Blanca no es una excepción en Lanzarote: ¡simplemente hace buen tiempo todo el año! Es una localidad situada en el extremo sur de la isla, con un microclima suave y muchos días de sol. Las temperaturas suelen rondar entre los 20 y los 28 °C, incluso en invierno: perfecto para disfrutar de la playa en cualquier momento del año. Si buscas un lugar cálido pero soportable, con una ligera brisa marina de fondo, creo que la mejor época es entre abril y octubre. Como sabes, yo fui a finales de septiembre y principios de octubre, y fue súper agradable. Ni una nube en el horizonte, al contrario que en otros puntos de la isla: solo sol y cielo azul.
En plena temporada, de julio a agosto, no hace falta decir que hace más calor y que Playa Blanca atrae a más gente. En invierno, esta localidad del sur es un destino soleado excelente: permite hacer una verdadera pausa durante la larga temporada invernal en Francia. ¡De verdad te la recomiendo si vienes en invierno!

Para ir un paso más allá y elegir la época de tu viaje, te invito a consultar nuestro artículo: Cuándo ir a Lanzarote. Es una pequeña ayuda extra para echarte una mano a la hora de decidir.
¿Cómo ir a Playa Blanca?
Para situarte mejor, Playa Blanca se encuentra en el extremo sur de la isla, a unos treinta kilómetros del aeropuerto de Lanzarote. Cuando miras el mapa, parece lejos e aislada, pero el trayecto es muy fácil y se hace sin problema, pasando únicamente por carreteras asfaltadas y bien cuidadas. ¡Parece que las acaban de renovar, están como nuevas!
En cuanto al tiempo, bastan unos 40 minutos en coche si has alquilado uno. Si puedes, te recomiendo de verdad alquilar un coche para visitar Lanzarote. Las carreteras no son complicadas, los trayectos se hacen bien y, sobre todo, es mucho más práctico para verlo todo.
En mi caso, pasé por Discover Cars: es un comparador de alquiler de coches. Puedes filtrar y hacer la reserva en cuestión de minutos. Es súper práctico, ¡te lo recomiendo! Además, en Playa Blanca hay bastantes aparcamientos gratuitos: encontrarás sitio para aparcar fácilmente.

Si no quieres conducir, te quedan varias maneras de ir a Playa Blanca, como:
- Los autobuses (guaguas) de la compañía Intercity Bus, que conectan Playa Blanca con Arrecife, Puerto del Carmen o Costa Teguise. El tiempo de trayecto es más largo (aproximadamente 1 h 15 desde el aeropuerto), pero es una opción económica.
- El taxi, que también es posible, pero el precio sube rápido: generalmente hay que contar entre 45 y 50 € desde el aeropuerto.
- El ferry, si vienes desde Fuerteventura: existe una conexión muy práctica entre Corralejo y Playa Blanca. La travesía dura solo entre 25 y 30 minutos, y varias compañías hacen la ruta de ida y vuelta cada día.
Estas son todas las posibilidades que tienes: ¡ahora te toca a ti ver qué prefieres!
¿Dónde comer en Playa Blanca?
En este sentido, Playa Blanca ofrece muy buenas direcciones, desde el desayuno hasta la cena. Todo depende de lo que te apetezca.
Por ejemplo, si quieres probar platos locales, lo mejor es ir a la Marina Rubicón. Hay un montón de restaurantes pequeños que proponen pescado fresco, como bacalao, papas arrugadas, mojo picón, y a precios más que razonables. Alrededor del puerto también hay restaurantes más refinados, tipo lounge, que proponen una mezcla de tapas españolas y cócteles.
A orillas del mar, en el paseo entre Playa Dorada y Playa Flamingo, encontrarás varios restaurantes de pescado a la parrilla con un panorama despejado sobre el océano. ¡Es simplemente espectacular!
Último pequeño consejo: si vienes en plena temporada, piensa en reservar mesa para la noche. Las mesas están espaciadas, las plazas se acaban rápido. Al fin y al cabo, es uno de los lugares más conocidos de la isla para comer bien.
¿Dónde dormir en Playa Blanca?
Si estás pensando en alojarte en Playa Blanca, aquí tienes algunos establecimientos que deberían gustarte según tu presupuesto:
Presupuesto alto
Dreams Lanzarote Playa Dorada Resort & Spa: un hotel de 5 estrellas frente al mar en Playa Blanca, situado a solo 200 metros de la playa de Playa Dorada. Ofrece un entorno de lo más lujoso, con 8 piscinas, 6 restaurantes, spa y habitaciones elegantes con vistas al océano.
Presupuesto medio
SBH Hotel Royal Mónica: un establecimiento frente al mar en Playa Blanca, que ofrece muy buenos servicios: piscina exterior, gimnasio y restaurante internacional, todo con una excelente relación calidad-precio.
Presupuesto asequible
Grupotel Flamingo Beach: un apartahotel excelente frente al mar en Playa Blanca, ideal para familias. Ofrece acceso directo a la playa Flamingo y varias piscinas.
Para más opciones, te recomiendo leer nuestra guía completa sobre los mejores alojamientos en Playa Blanca.
¿Cuánto tiempo quedarse en Playa Blanca?
Yo diría que depende de la duración de tu viaje a Lanzarote. Si solo te quedas unos días en la isla, te recomiendo dedicar un día, o incluso un día y medio, a Playa Blanca y sus alrededores: el parque natural de Los Ajaches, la Montaña Roja, etc. Si de verdad quieres pasar tu tiempo en Playa Blanca, tres días son el tiempo perfecto para disfrutar bien de todo lo que la estación balnearia tiene para ofrecer.
Si Playa Blanca te llama la atención, incluso puedes convertirla en tu base para las vacaciones en la isla. Como te decía, es el punto de partida ideal para descubrir el sur de Lanzarote, el Parque Nacional de Timanfaya, así como los viñedos y bodegas de La Geria. Yo me alojé en el sur, no muy lejos de Playa Blanca, y pude descubrir tranquilamente toda la isla, incluso el norte. Lanzarote no es muy grande: las carreteras están bien y no hay atascos. Mi tiempo máximo de trayecto era de aproximadamente una hora. A unos diez minutos arriba o abajo, es más o menos el mismo tiempo que tardas en cruzar Lanzarote.
Llegamos al final de este artículo sobre Playa Blanca, en Lanzarote. Ahora ya sabes todo sobre las cosas que hacer y ver en Playa Blanca. Sinceramente, es una ciudad relajada y tranquila que me gustó muchísimo. Y sobre todo, como tuve un flechazo con el sur de la isla, Playa Blanca es una base excelente para explorar toda esta parte de Lanzarote.
Entre las otras ciudades imprescindibles de Lanzarote, no dudes en darte una vuelta por Arrecife. Sigue siendo una pequeña capital, pero con visitas muy chulas que hacer. Sería una pena perdérsela.
¡Hasta pronto para seguir descubriendo Lanzarote!
Escrito por Laura CALLES
Gracias a Mélanie y Sylvain, tuve la oportunidad de descubrir las Islas Canarias, más concretamente Tenerife y Lanzarote, para poder compartir con vosotros estos paraísos insulares. ¡Dos lugares que me han encantado!
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